Notas > AUTOS & ESTILOS > SALA DE MÁQUINAS - TÉCNICA DE CONDUCCIÓN
1384-281-bannersala.jpg
SOBREVIRAJE, SUBVIRAJE Y EL CÍRCULO DE KAMM. “Se me va de cola”, “se me va de trompa”, “en el medio de la curva me hizo un dibujo raro y menos mal que estaba la banquina”. ¿Cuántas veces, en la cafetería de una estación de servicio, en charla de amigos o en sobremesas la columna escuchó estas y otras frases semejantes, muchas dichas con entonación de miedo y espanto?
 
por CARLOS DANIEL ARENA 

La respuesta: muchas.
Pero, ¿por qué ocurren estas circunstancias? Todas tienen que ver con la física, veamos: hay tres conceptos de tracción: delantera, trasera e integral, como por ejemplo la quattro que equipa algunos modelos de Audi y veremos cómo todas tienen que ver con el famoso “círculo de Kamm”.
Tracción delantera: en estos automóviles, todas las fuerzas de tracción inciden sobre las ruedas delanteras y reducen la fuerza lateral de dirección en el eje delantero. En consecuencia, cuando se acelera con exceso en la curva estos vehículos tienden a subviraje.
Y, ¿qué es el subviraje? El vehículo se desliza sobre las ruedas delanteras hacia el borde exterior de la curva, y ya no obedece a ningún giro del volante adicional, ¿causa? Al alcanzarse el límite de patinaje en las ruedas delanteras se ha superado el máximo de las fuerzas laterales de dirección transmisible. Se llega al subviraje como consecuencia de una evaluación equivocada del trazado de la curva, acelerar en exceso, frenar en el margen límite de la curva o invertir el giro del volante de forma brusca o enérgica.
¿Cómo reconocemos el peligro? El auto se aproxima cada vez más al borde de la curva y la dirección se vuelve imprecisa: ojo, el chirrido de los neumáticos no es un indicador confiable. Entonces, ¿qué hacemos? Soltamos inmediatamente el pie del acelerador invirtiendo ligeramente el giro del volante disminuyendo como consecuencia la velocidad y la carga se desplaza más hacia el eje delantero, restableciéndose la fuerza lateral necesaria. Esté siempre atento a la maniobra para bajar un cambio.
Tracción trasera: en los automóviles con este tipo de tracción, las influencias de la tracción en la curva reducen la fuerza lateral de dirección en el eje trasero. Así pues, la parte trasera tiende a desviarse de la trayectoria deseada y el vehículo tiende al subviraje, o sea que el vehículo gira más de la medida determinada por el volante y las ruedas traseras tienden a deslizarse lateralmente ¿Por qué? Porque usted frenó en el medio de la curva o aceleró demasiado.
¡Atención! El auto empieza a girar sobre sí mismo (muchos le decimos el efecto tijera), mientras que la visión se desplaza cada vez más al interior de la curva. Tenga mucho cuidado, no tenga en cuenta nunca su sensación, pues está sentado muy cerca del punto de giro del vehículo, y por lo tanto no percibe los movimientos de giro hasta que éstos se hallan en un estado bastante avanzado.
¿Qué hago? Piso el embrague inmediatamente y contraviro con la mayor rapidez posible.


Inicio | Notas | Quienes Somos | Publicidad | Distribución | Staff | Ediciones Anteriores | Mapa de Sitio | Contacto | BUSQUEDA
AUTOS & ESTILOS | TURISMO | VINOS & GOURMET | AGENDA C&C | PARA TENER EN CUENTA | SALUD & ESTETICA | DEPORTES | TEMA DEL MES | DECO | SERVICIOS | BUSQUEDA
146-19-beaches-200.jpg