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MECA DE LOS ARGENTINOS - ¿Quién alguna vez no soñó -aún despiertocon un viaje a París y pasearse muy mondo y lirondo (como diría la abuelita del escriba) por la “Avenida del Mundo”, Les Champs Elyseès, y contemplar la Ciudad Luz desde la Torre Eiffel? Todos, claro. Aquí, pues, iniciamos un paseo por los lugares más emblemáticos de la ciudad más deseada del mundo.
 
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Texto: Carlos Daniel Arena

París está ubicada en el corazón de Francia, a unos 250 km. de la costa del Mar del Norte (Calais, Boulogne) y se extiende a ambas orillas del mítico río Sena. Sin lugar a dudas, París es una de las ciudades más bellas del mundo y así como los musulmanes van al menos una vez en su vida a la Meca, los argentinos no deben dejar de visitar al menos una vez en su vida esta maravillosa Ciudad Luz.
¿La torre Eiffel, el Louvre, El Arco de Triunfo, Notre Dame? Sí claro, cada rincón de París tiene su encanto y un aire romántico que invita a recorrerlo en pareja. Con grandes parques y jardines (de Luxemburgo, parque de Buttes-Chaumont, jardín des Plantes) es también una de las más arboladas de Europa.
El Sena atraviesa París como si fuera un inmenso arco, por lo que la rivera derecha es más larga que la izquierda. Puentes que son una obra de arte lo atraviesan y, aunque muchos de fueron reconstruidos, algunos conservan sus nombres originales: Pont au Change (Puente de Cambio); Pont aut Doble (en referencia al peaje que había que pagar para atravesarlo); el Pont Neuf (Puente Nuevo) que data de 1578 y es el más antiguo.
Colinas de suave ondulación rodean la Citè, siendo la más famosa la de Montmartre, donde se encuentra la impresionante basílica del Sacre Coeur. Recorramos.

Moverse en la Ciudad Luz.
Llegamos a París a través del moderno aeropuerto Charles de Gaulle, o también vía sus cinco estaciones de ferrocarril: Austerlitz, Lyon y las estaciones del Este y del Norte (Gare de l’Est y Gare du Nord), ubicadas en el noreste de París. Al Norte está la antigua Saint Lazare, mientras que en el Sur la de Montparnasse, punto de partida y llegada del famoso Tren Bala.
Para moverse, hágame caso: use el famoso Metro de París: cuenta con más de 300 estaciones y trece líneas que conectan los cuatro puntos cardinales. Sus servicios comienzan a las 5.30 y finalizan a la 1.00. ¿Me puedo perder? No, en todas las estaciones le darán planos gratuitos de todas las líneas y sus respectivas combinaciones con el RER, que comunica el centro de París con los alrededores: tiene cuatro líneas y conecta toda la red de Metro y el servicio suburbano de la SNCF. También hay un excelente servicio de ómnibus, evite los taxis y no se pierda un viaje en el batobus: la vista de la ciudad desde el Sena es sobrecogedora. Sus servicios se prestan entre abril y septiembre, parten al costado de la Torre Eiffel y paran cada 35 minutos en los principales monumentos: Trocadero, Museo de Orsay; Louvre, Nôtre Dame y Hotel De-Ville.

Le Tour. Vamos, pues, de paseo: primero, claro, iremos a la archifamosa Torre Eiffel, porque seamos sinceros, su imagen es símbolo de Francia. Fue construida en 1889 para la Exposición Universal, y denostada por los artistas de la época que la consideraban un “monstruo de hierro”. Mire ahora…
En el primer nivel funciona una oficina de correos (La Poste) desde donde se pueden enviar postales con la estampilla especial “Paris Tour Eiffel”, el restaurante “95”, una tienda de recuerdos, la sala de conferencias Gustave Eiffel, y la galería panorámica. El segundo nivel se encuentra a 115 metros del suelo: hay tiendas de recuerdos, el restaurante Julio Verne y desde allí parte el ascensor hacia el tercer nivel desde donde las vistas son espectaculares. Más de 220 millones de visitantes se llevaban contabilizados hasta el 2005. Continuemos el recorrido del Metro.

Estación Bir-Hakeim. Combinamos el Metro y nos vamos a caminar por la Avenida de los Campos Elíseos: sin dudas, la más célebre de las calles de París y del mundo. Tiene casi dos kilómetros de extensión, setenta metros de ancho y nace en la Place de la Concorde (denominada así porque allí funcionó a tambor batiente la guillotina durante la Revolución) y pasa por la Place de l’Etoile, donde se levanta majestuoso el Arco de Triunfo, este trazado recto continúa hasta llegar al modernísimo barrio de la Defènse donde se encuentra su monumental Gran Arco.
La parte Este de los Campos Elíseos está bordeada de espacios verdes, como la famosa Plaza Marigny y bellos edificios como el Petit y el Grand Palais, el famoso puente de Alejandro III. Ambos palacios están separados y enfrentados por la Avenida Churchill y fueron construidos para la Exposición Universal de 1900. En la parte más occidental de la avenida se encuentran salas de cine y espectáculos como el famoso Lido, tiendas lujosas y la archifamosa casa de carteras Louis Vuitton. Recomendamos unas croissants con un chocolate en Paul, ubicada cerca del espacio de Citroën en el número 42, allí, en un palacio de cristal de cuatro pisos, podrá observar los últimos productos de la afamada marca francesa.

Louvre. Con el plano en mano abordamos el Metro y descendemos a la estación Louvre: vamos a conocer el museo más famoso del mundo, es el más grande de París y el tercero en el mundo en cuanto a superficie, con 160.000 m2, de los cuales, algo más de 58.000 fueron consagrados a exposiciones.
Situado en el primer distrito, en el corazón de París, es también uno de los museos más antiguos del mundo y sus orígenes se remontan a la Edad Media, cuando el rey Felipe Augusto, que tuvo un largo reinado de 43 años, mandó a construir una muralla protectora y en 1190 debió reforzarla con la construcción de un castillo-fuerte para proteger a París de la invasión anglo-normanda. Con suerte diversa el Louvre fue creciendo, pero recién en 1793 se inauguró formalmente como museo.
En 1981 el presidente Mitterrand anunció el proyecto del “Grand Louvre”, toda una reestructuración del enorme museo. Allí el arquitecto Ming-Pei realizó la polémica pirámide acristalada que es la entrada principal del Louvre y conduce al subsuelo del palacio con su vasto hall de acceso y servicios diversos.
Las colecciones reunidas son de una vastedad impresionante y fueron agrupadas en ocho departamentos: antigüedades orientales, egipcias, griegas, etruscas y romanas, arte del Islam, esculturas, objetos de arte, pinturas, artes graficas. Ni se ilusione de recorrerlo en un sólo día...

¿Perderse Notre-Dame? ¡Imposible! Es uno de los símbolos de la ciudad, no es la catedral más grande de Francia, pero es una de las joyas góticas más destacadas del mundo: su frente mira hacia el oeste y da sobre la plaza Notre-Dame, donde se encuentra el punto cero desde el que se cuentan todas las distancias de Francia. Sus dimensiones alcanzan los 130 metros de largo por 48 metros de ancho y una altura total de 69 metros. La fachada consta de tres portales enormes: el Portal del Juicio final, el más importante ubicado al centro, y los dos portales laterales consagrados a la Virgen María y a Santa Ana, su madre. Es impresionante el portal del Juicio Final, con esculturas representando la resurrección de los muertos, un ángel pesando virtudes con una balanza y demonios llevándose al infierno las almas pecadoras. Mire el rosetón sobre el portal central: una joya, sin embargo no es el más grande, ya que las fachadas norte y sur también los tienen y mayores.
Podrá ver una galería con 28 estatuas que se levanta por encima de los portales, cada estatua de 3,5 metros de altura representa los 28 reyes de Judea. De las estatuas medievales solo quedan fragmentos, ya que durante la revolución fueron destruidas creyendo que eran reyes franceses.
Por estos recovecos ubicó el famoso Víctor Hugo las historias de Cuasimodo el jorobado enamorado de la gitana Esmeralda y el castigo que le propinaba su tío Frolo.

Metro: Estación Citè. No lejos de allí, edificada en el corazón del Palacio de la Citè (Conciergerìe) se encuentra la capilla de la Saint Chapelle, construida entre 1241 y 1248 (un tiempo récord para la época). Concebida como un relicario religioso, debía servir también como capilla real. Estaba compuesta por dos capillas superpuestas: la inferior estaba destinada a la gente común del palacio y la superior a la familia real. En vez de muros tiene 670 m2 de vitrales que representan escenas religiosas. Una joya impresionante del arte gótico. Imperdible.

Metro: Cité, Saint-Michel. Se hizo de noche y París es una fiesta ¿Qué mejor que correrse hasta Montmartre, cenar pato glaseado en algún restaurante de la zona y luego una visita al emblemático Moulin Rouge? El show de la revista “Fèerie” cuenta con un grupo de 100 artistas, 60 de los cuales son las famosas “Doriss Girls”, bailarinas de todo el mundo, músicos, coristas, decorados suntuosos y claro, el gran acuario: si puede, vaya.

Mêtro: Blanche. Nos quedan muchísimos más lugares para visitar en la Ciudad Luz: no podemos dejar pasar por alto el Palacio de Versailles en las cercanías de París: el tren lo deja a cuatro cuadras. Recorrerlo lleva casi todo el día. Impresionante e imperdible.

¿Dónde comer en París? Recomendamos el restaurante Au chien qui fume, en el barrio Les Halles.(Metro: Chatelet-Les Halles, la estación de subte más grande de Europa). No deje de visitar la hermosa iglesia de Saint Eustache, otra joya del arte gótico. Su construcción comenzó en 1532 prolongándose un siglo. Aquí recibió su comunión Luís XIV. En su interior se encuentra uno de los órganos más grandes de Francia, construido en 1854, su excelente sonido y la excepcional acústica de su inmensa cúpula invitan a escuchar música sacra en su más alta expresión. Cerca de allí, y en las cercanías de la Place des Vosgues, hay algunos restaurantes concurridos solo por vecinos del lugar, de precios muy acomodados y de ambiente familiar.

¿Compras? Visite las famosas Galerías Lafayette, muy cerca de la estación del Metro Ôpera, pero toda ciudad tiene su barrio del Once: París tiene el Marais (Estación Metro Denfert-Rochereau), hay ofertas de fin de temporada, buen gusto en las prendas y precios accesibles. No compre en el primer local que vea, recorra, mire y compare.

Montmartre. Recostado en la colina, durante un siglo fue ocupado por artistas y pintores que fueron atraídos por su aire bohemio y romántico, y por el bajo precio de las pensiones del lugar. Una construcción de madera situada en la mitad de la cuesta Bateau-Lavoir dio origen al cubismo, habiendo trabajado en ella entre otros Pablo Picasso. Más alto, en la cima de la colina, está la Basílica del Sacre Coer: imposible no visitarla. En la Place de Tertre, podrá retratarse a lápiz por alguno de los artistas del lugar. Más abajo, en la zona de las plazas Blanche y Pigalle el ambiente es de diversión y espectáculos: lleve la cámara preparada, verá unos personajes propios de Hansel y Gretel.

Faubourg Saint Germain. Es uno de los barrios más elegantes del centro de la ciudad. Es el corazón del París antiguo, allí está la abadía benedictina de Saint German des Près que fuera destruida casi completamente durante la Revolución, salvándose la Iglesia. En la capilla de San Benito hay una placa en el lugar donde fue enterrado Descartes. Frente a la iglesia se encuentran dos cafés famosos: el Café des Deux Magots y el Café de Flore, visitados por Sartre y Simone de Beauvoir. A principios del Siglo XX los artistas se fueron de Montparnasse y se fueron a Montmartre, llamado así desde el medioevo: Modigliani, Chagall y Lèger pusieron un estudio en La Ruche, zona de actuación de refugiados políticos rusos y escritores norteamericanos como Ernest Hemingway. A partir de 1960 el barrio fue modernizándose, se edificó la Torre Montparnasse, frente a la estación del Tren Bala, mientras que en su cementerio reposan los huesos de famosos como Samuel Beckett, Baudelaire y Sartre. Situado en la orilla derecha del Sena, Faubourg Saint Honorè lleva el nombre de la calle central que corre paralela a los Campos Elíseos y es famoso porque allí se encuentran las boutiques de alta costura más caras y famosas del mundo: Fèraud, Lacroix y Lanvin entre otras. El buen gusto y la calidad están en cada detalle.
Barrio Latino (Quartier Latin). Su centro de referencia lo podemos ubicar en la Plaza de Saint Michel, con la estatua de bronce de San Miguel dominando al dragón. Es un barrio rumoroso con calles pobladas de gente que va a los muchos bares y restaurantes del lugar. Netamente estudiantil, se le dice Latino porque en la famosa universidad de La Sorbona, que se encuentra en el mismo, se habló latín hasta el siglo XVIII. La Sorbona fue fundada en 1257 y es la universidad francesa más famosa y una de las más importantes del mundo. En su interior se conserva la tumba del Cardenal Richelieu, artífice de la grandeza de Francia. Pero la atracción del barrio es el Panteón, última morada de famosos. ¿Cansado y con dolor de pies de tanto caminar? Córrase hasta el hermoso Parque de Luxemburgo: invita al descanso y la meditación en medio de sus excelentemente cuidados jardines. ¡Ya casi son las siete de la tarde! Nos despedimos pues de la Ciudad Luz, en la Gare de Austerlitz nos espera el tren Elypsos para en un viaje de ensueño en una noche encantada llevarnos hasta Madrid, nuestro próximo punto de encuentro.
Bon nuit París y... ¡Allez la France!


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